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“Siempre podemos reinventarnos”

ENTREVISTA (Por Aldana Genini) “No hay que escuchar los ´no se puede´ o los ´debería´”, dijo la multitalentosa Valeria Schapira en SECCIÓN CIUDAD.

¿Cómo viviste estos meses de “parate” obligatorio?

Pasé por todos los estadíos. Al principio lo tomé casi como un retiro espiritual. Me gusta mucho la soledad y fue un tiempo de introspección, de ordenar muchas cosas, no solo a nivel interno sino a nivel profesional. Después me empezó a fastidiar y a hacer ruido por todos lados. Cuándo se empezó a ver el efecto psicológico y económico de tantos meses de encierro, cuando noté en lo personal que no podía hacer lo que vengo haciendo hace años que es viajar y contar, me cansé.

¿Qué opinión tenés de la actual situación política y social?

No sé si algún gobierno podría haber llevado bien esto. Esta es una situación que excede a cualquier gestión y ser humano. A veces me pongo muy virulenta al twittear. Como la sociedad está tan dividida, me tildan de macrista. Lo cierto es que Mauricio Macri y su gestión me decepcionaron profundamente. Pero este gobierno aún más. De todas formas no me gusta la generalización de “este gobierno es un desastre” porque hay gente valiosa. También me pregunto qué gestión se puede hacer con la miseria que hay. Es una mala gestión sumada a un contexto espantoso, el combo es letal.

¿Qué te gustaría que mejore en el país?

Si bien el contexto mundial es impredecible y conozco las realidades del mundo, me gustaría vivir en un país un poco más predecible, no tener miedo. Estamos viviendo una situación sin precedentes. Tengo la suerte de tener una casa calentita, pero cuando abro la puerta y veo un batallón de chicos pidiendo. Se me estruja el alma. Sería muy insensible si no viera lo que hay alrededor de mi tranquilidad.

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¿Cómo lograste mantenerte activa?

Venía desde hace dos años a un ritmo intenso de viajes, los cuales muestro en mi Instagram @viajosolaoficial. Estaba muy activa. Bajé de un buque de expedición a la Antártida a fines de febrero y de ahí terminé encerrada en casa. Pero como hago múltiples actividades siempre tengo cosas para hacer. Ahora presenté mi libro “Hola 50” de manera virtual, puse en orden mis redes sociales y estoy grabando mi podcast. También estoy haciendo el taller online “Adiós a un hijo peludo” basado en uno de mis libros. Se trata de un acompañamiento para las personas que han perdido sus perros y gatos. Actividad me sobra. Aun así no me pone feliz mi propio bienestar en una situación general de malestar.

Contame de tu libro “Hola 50” que presentaste en agosto.

Me lo propuso la editorial el año pasado. No estaba en mis planes porque escribir un libro de investigación periodística como éste requiere tiempo. Sin embargo me pareció que era un temazo y que no había mucho material. Me avoqué a eso y salió un libro redondo, con testimonios de profesionales y de un montón mujeres, además del mío propio en primera persona. Es un libro hermoso que da cuenta de lo que nos pasa a los 50 a nivel emocional, que no es poco. Muchos libros quedaron en el olvido en este contexto, tuve la suerte de que mi libro se publicó.

Ya habías escrito “Tengo 40 y qué”. ¿Qué cambió y qué se quedó en estos diez años en tu vida?

Son dos libros muy diferentes, tienen la impronta de momentos distintos de mi vida. “Hola 50” es más maduro, más plantado como estoy yo. Quizás a los 40 todavía estaba un poco fuera de eje. Hoy me siento en plenitud, en equilibrio. Hubo mucho trabajo interno para que eso suceda. Incluso logré el equilibrio entre hacer lo que quiero y vivir como quería. Estaba viajando por el mundo haciendo periodismo que era un sueño mío de hace muchos años. Estoy en el momento en el que finalmente encastran todas las piezas.

¿Con qué mensaje te gustaría que se queden las mujeres después de leer tu libro?

Que siempre se puede, a cualquier edad. Lo importante es la actitud, ponerle mucho amor a lo que una haga. No recomiendo escuchar los “no se puede” y los “debería” porque después se llega a esta edad con mucha frustración. Siempre uno se puede reinventar, en el libro hay varios capítulos que tienen que ver con el rediseño de la vida a los 50. Siempre el mensaje es confiá en vos y viví esta vida que es una, no te quedes con el “qué hubiese pasado si”. Todo lo que he hecho en mi vida es porque me animé.

En un primer paso hacia una vida espiritual, escribiste “Dolores del alma” y “Caminos del alma”. ¿Cómo se desarrolló ese lado tuyo en cuarentena?

“Dolores del alma” lo escribí hace siete años en un momento de crisis personal enorme. Después le siguió “Caminos del alma” porque sentía que era una obligación compartir todas las herramientas que a mí me habían hecho bien. Ahora hago yoga, medito todos los días, hago reiki, voy a acupuntura. Utilizo en mí todo lo que predico. Espiritualidad es conjugar todos esos aspectos que tenemos, integrar nuestras luces y sombras y tratar de ser un poco mejores. Se trata de herramientas que me sostuvieron en estos meses tan difíciles.

¿Sobre qué te gustaría escribir a futuro?

Me veo escribiendo crónicas de viaje. Estoy desesperada por volver a viajar. Estaba en plenitud recorriendo el mundo, encontrándome desde el anonimato con pequeñas experiencias. Ahora lo hago acá en Buenos Aires, me compré una bicicleta y recorro la Ciudad. Mientras tanto sigo con la vida que se puede.

¿Cómo crees que va a cambiar el mundo, que lo conoces tan de cerca, una vez que se termine todo esto?

No será el mismo. Nos espera un mundo de mucha mayor autogestión, de menos cascara y más esencia. Eso va a venir muy bien. Se terminará tanta frivolidad y tanto consumo vacío. Espero también que haya mayor conciencia ambiental. Nadie está hablando de la contaminación ambiental que esta pandemia va a producir. Tampoco de los incendios que están ocurriendo producto de negocios. Nos encontramos viviendo un tiempo muy revolucionario en todo sentido. Está saliendo a la luz lo peor y lo mejor de las personas. Es un buen momento para quedarnos con lo que nutre y para deshacerse de vampiros energéticos. Evolucionamos o nos extinguimos, no hay término medio.

Para finalizar, ¿cómo te definirías a vos misma?

Como hago tantas cosas y soy muchas mujeres en una, finalmente encontré el slogan indicado. Soy una mujer fuera de la caja. Siempre fui así y eso me define dentro de la incomodidad que me producen las etiquetas.