Mara, del Ecoparque porteño al Mato Grosso

Mara se despidió del Ecoparque porteño y ya llegó al Santuario de Elefantes de Brasil, ubicado en Chapadas Dos Guimarães, del estado de Mato Grosso, Brasil. Está en perfecto estado de salud y manifestando buen ánimo, según el Gobierno de la Ciudad. Apenas salió de la caja jugó con agua y se tiró tierra con su trompa como lo hacía en el Ecoparque de la Ciudad

El trayecto de 2,700 kilómetros se realizó por tierra y duró cuatro días. Contó con un protocolo de traslado especialmente adaptado a las exigencias sanitarias por la pandemia del COVID-19.

Según detallaron a SECCIÓN CIUDAD desde el Gobierno porteño, no es necesario un proceso de cuarentena ya que el mismo fue completado exitosamente en el Ecoparque porteño. Sí será necesario un período de adaptación que estará a cargo del personal técnico del santuario. En el mismo se la relacionará con su nuevo ambiente, dieta y manejo en general. El tiempo que dure esta adaptación dependerá de la evolución de Mara durante este proceso.

“Estamos todos muy emocionados y conmovidos con lo que significó el traslado de Mara. Es una animal muy querido, carismático y emblemático para los vecinos. Que pueda vivir el resto de su vida en ambiente natural es un mensaje y una lección para entender cuál es la relación que debemos que tener con la naturaleza”, agregó Macchiavelli.

ASÍ FUE EL VIAJE

En la tarde del sábado 9 de mayo, Mara caminó lento por su recinto en el Ecoparque porteño e ingresó voluntariamente a la caja de traslado. Minutos más tarde, su cuidadores, veterinarios y personal que trabajó en su entrenamiento y cuidado la despidió con caricias y lágrimas antes de comenzar su viaje.

Mara hizo el recorrido despierta y no abandonó la caja en ningún momento. Fue monitoreada cada dos o tres horas por parte del equipo técnico que la acompañó. La alimentaron, limpiaron y evaluaron hasta Foz de Iguazú, Brasil. Durante el viaje comió frutas y verduras, alfalfa, bambú y una nutrición suplementaria.

En la mañana del lunes, ya en la aduana, se realizaron los trámites pertinentes. El equipo de veterinarios y cuidadores del Ecoparque se despidió de Mara y tomó la posta el equipo del Santuario de Elefantes. Ellos se encargaron de Mara en su recorrido hasta Mato Grosso.

En la mañana del martes 13, la caja de traslado de Mara se cambió a un camión más chico y adaptado para la ruta brasilera. Pasado el mediodía, Mara descendió voluntariamente de la caja y caminó tímidamente por el campo. Durante todo el viaje estuvo activo el protocolo de prevención de contagio. Así se minimizó el riesgo frente a la pandemia del COVID-19 en todas las etapas del traslado.

Mara era la única elefanta asiática del Ecoparque porteño. Compartía su recinto con dos elefantas africanas, Kuky y Pupy -dos elefantas hermanas nacidas en el Parque Kruger de Sudáfrica-. Tiene entre 50 y 54 años. La esperanza de vida en cautiverio para esta especie es de 75 años. Llegó al antiguo zoológico porteño el 16 de octubre de 1995 producto de un decomiso judicial por la quiebra del Circo de Rodas. El 9 de mayo de este año, fue trasladada para tener una mejor calidad de vida.

× Agendanos y recibí noticias destacadas