La legalización es urgente, sin la ley no podemos hablar de equidad social

MARA BRAWER Diputada Nacional por el Frente de Todos /

Estar hoy frente a la posibilidad concreta de una Ley de Aborto Legal​, Seguro y Gratuito es parte de una larga lucha en la obtención de nuestros derechos. Una sucesión de batallas a las que les pusimos el cuerpo, por las que salimos a la calle. Es que a las mujeres nada nos fue regalado.

La historia del Congreso Nacional está llena de debates sobre aquello que nosotras podemos y no podemos hacer. Se discuten nuestros derechos, se debaten nuestras conductas. Sin embargo, ahora que las consignas feministas se multiplican en las paredes de las ciudades, en los carteles de las marchas y en las remeras de las más jóvenes, sabemos que es hora y que ya no podemos seguir siendo habladas e interpretadas por otros.

En tiempos de Perón y Evita, las mujeres obtuvimos el derecho de votar y ser votadas, con Raúl Alfonsín recuperamos “la patria potestad” sobre nuestros hijos y se sancionó la ley de divorcio, y durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, las leyes de Identidad de Género y Matrimonio Igualitario sinceraron las diversas formas de amor y sexualidad que existían pero debían ocultarse; es así como queda demostrada la importancia de la conjunción entre la voluntad popular y la voluntad política. Así será en el período presidencial de Alberto Fernández​ cuando la Ley de Aborto Seguro, Legal y Gratuito se concrete y sea un gran paso para terminar con la enorme hipocresía que vive nuestra sociedad. Hipocresía que siempre sojuzgó, juzgó y discriminó a las mujeres.

Hasta hace pocos años, la hipocresía tuvo la forma de decir “crimen pasional” a lo que hoy denominamos femicidio. Hipocresía también es que ciertos sectores de la sociedad no hayan permitido que Argentina tuviera una Ley de Educación Sexual Integral​ hasta 2006 y que aún hoy dificulten su implementación.

Hace catorce años, participé como funcionaria de la cartera educativa en las negociaciones para que se sancionara esta ley y puedo afirmar con certeza que los sectores que en aquel momento se oponían, son los mismos que hoy rechazan la legalización del aborto.

Es que la ley de Aborto Legal, Seguro y Gratuito y la ley de Educación Sexual Integral son parte de lo mismo y se basan en los mismos fundamentos: la educación en la igualdad, que es aquella que educa a los jóvenes a cuidar y a cuidarse y que a su vez, busca formar sujetos autónomos y responsables que puedan decidir sobre sus cuerpos.

La ley de legalización del aborto es urgente, en tanto no podemos hablar de equidad social en las políticas de salud pública si no contamos con esta posibilidad en los hospitales y clínicas de todo el territorio argentino. Pero su sanción también implica un cambio de paradigma: debemos terminar con un modelo de sociedad hipócrita que conduce a las mujeres al peligro de un aborto clandestino o a una maternidad forzada y que desde una mirada patriarcal también nos priva del derecho al placer.

No somos ciudadanas de segunda, somos personas con capacidad de decidir sobre nuestra propia vida y nuestro propio cuerpo. Será ley.


× Agendanos y recibí noticias destacadas