fbpx

Cerró el restaurante Rioja, un ícono de la cocina española

Desde hace 12 años que el restaurante Rioja es referente en la cocina española. Entre sus clientes estaba tanto el Presidente Alberto Fernández como los músicos Joaquín Sabina y Joan Manuel Serrat. Sin embargo, su fundador Pedro Bello anunció que no puede sostenerlo más. Bajó las persianas para siempre.

Pedro Bello tiene 81 años, llegó desde su pueblo León con 17 años en 1957, hace 64 años. Su madre falleció joven y eran seis hermanos. Junto con dos hermanos vino a Argentina a casa de un tío. “Empecé lavando copas, baldeando salones, limpiando los baños y me sentí siempre contento y honrado. Un mensaje para los jóvenes es que tienen que sentirse muy honrados por los trabajos que realizan. Tengo un agradecimiento muy grande por Argentina, nos dio lo que nuestra Patria no nos ofreció: oportunidades”, contó hace unos años.

Fue dueño de El Palacio de la Papa Frita por casi 40 años,  lo vendió hace ocho años. También fue propietario de La Real en Lavalle 775, un restaurante que tenía un salón de billares al que visitaron los hermanos Navarra en 1950, reconocidos campeones del billar. Se jugaba a tres bandas y al pool, hasta que en 2008 decidió venderlo.

“Por El Palacio de la Papa Frita pasaban todos, Carmen Flores, Julio Iglesias, Lola Flores, Sarita Montiel y Pedrito Rico. Entre los políticos, Néstor Kirchner iba siempre, igual que Arturo Illia.  Arturo Frondizi festejó su último cumpleaños en El Palacio de la Papa Frita de Laprida. En Rioja, vino varias veces Alberto Fernández. Le gustaba nuestra paella y los pescados”.

Para dimensionar lo que representa Pedro Bello, hay que recordar que fue declarado Personalidad Destacada de la Cultura porteña y Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Recibió el Premio de Empresario del Año (1999); Medalla de Honor de la Emigración, que es la más alta distinción otorgada por el Ministerio de Trabajo de España (2009); y la Cruz de la Orden el Mérito Civil, que le entregó el Rey Juan Carlos de España por Decreto Real (2000), entre otros reconocimientos.

Rioja estaba ubicado en Belgrano 958, a pasos de la avenida 9 de Julio. Tenía 14 trabajadores, pero no pudo más y cerró hace tres meses. “He tenido varios negocios, hemos pasado crisis, pero no tan largas. Le pusimos el pecho siempre. Hemos tratado de capear los temporales y salimos siempre a flote. No fue sólo la pandemia, la gran cantidad de concentraciones que desde hace años se dan en el Ministerio de Desarrollo Social son un problema serio. Al no poder trabajar, tuvimos que cerrar como muchos locales gastronómicos más. No le podemos echar la culpa a nadie. Tuve que indemnizar a todos con el esfuerzo y sacrificio de muchos años”, contó Pedro Bello a BAE Negocios.

 Pedro Bello no se da por vencido. Junto a su hijo sigue con la cadena de hamburgueserías Deltoro y dice: “Siempre hemos sido gente de trabajo, no vamos a bajar la guardia. Alguna cosa más haremos, el trabajo reconforta y no hay que bajar la guardia. Soy de riesgo, dejaré pasar un tiempo y esperemos que la salud nos acompañe. Estoy muy esperanzado con la vacuna, a ver si todo esto termina”.