fbpx có nên mở thẻ tín dụng binary options thailand total amount แปลว่า ngân hàng indovina tuyển dụng cách rút tiền từ perfect money về vietcombank choppy ออนไลน์ binary

Argentina-Venezuela: ¿Crímenes de lesa humanidad que desaparecen?

Por GRACIELA FERNÁNDEZ MEIJIDE

Después de recuperada la democracia, el gobierno Argentino procedió a juzgar a los máximos responsables del terrorismo de Estado acusados de haber propiciado o cometido asesinatos, desapariciones, ejecuciones sumarias, torturas y apropiación de niños hijos de algunas de las víctimas.

Hubo un juicio, que fue valorado, y lo es todavía, como excepcional en el mundo. Desde 1983 en adelante ninguno de los gobiernos que se sucedieron llevó a cabo acción alguna de persecución política. Es decir, aunque ocurrieron actos de tortura, mal trato de parte de las fuerzas de seguridad y hasta hubo un desaparecido, Julio López, no se pudo decir que el Estado había puesto en marcha una política de violación de los derechos humanos.

¿A partir del gobierno de Raúl Alfonsín hubiéramos dicho entonces que el problema de los derechos humanos estaba desapareciendo porque leyes e indultos hubieran interrumpido los juicios y procesos en curso?.

No. En 2003 y 2005, durante el gobierno de Néstor Kirchner, siendo Alberto Fernández su Jefe de Gabinete, se invocó la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad, se anularon los efectos de los procedimientos que los habían interrumpido y se reiniciaron los juicios que continúan todavía.

Esos crímenes no habían “desaparecido” aunque ya no se cometieran otros similares.

Cuando el presidente Alberto Fernández menciona los problemas de derechos humanos que existen en Venezuela y que se están investigando en La Haya, está reconociendo, obviamente, que existen. Es porque hay suficientes pruebas de su existencia que el tribunal investiga al gobierno venezolano.

¿Quiso el presidente Fernández tal vez decir que las violaciones a los derechos humanos han disminuido en Venezuela? Disminuir no es terminar y aún si así fuera, ¿qué sugiere el Presidente que hagan los familiares de las víctimas desaparecidas, de los ejecutados extrajudicialmente? ¿Pretende que olviden su derecho a la justicia y se traguen derechos y dolor junto a los torturados y a los presos políticos que sobreviven?

Nuestra propia y reciente historia nos exige coherencia en nuestro país y fuera de él con ese gran acuerdo de 1983 del Nunca Más: nunca más a los golpes y al terrorismo de Estado, nunca más a la violencia como herramienta de la política.