Viernes, 13 de Octubre de 2017

Para que todos los niños tengan su DNI

Por: JORGE ÁLVAREZ

La decisión de la Gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, de crear un programa para otorgar el DNI a niños indocumentados que forman parte del sistema escolar, merece un reconocimiento.

 

Cerca de 50.000 alumnos de entre 3 y 12 años carecen de DNI y su correspondiente partida de nacimiento, situación que hace vulnerables a estos niños, ya que se les priva el acceso a beneficios sociales de todo tipo y no pueden acceder a su derecho a la identidad. Esta cifra surge de una encuesta realizada en el sistema educativo en el transcurso del año 2016 que permite conocer con detalle los datos del menor indocumentado, a qué escuela asiste y toda la información necesaria para poder intervenir de manera correcta.

 

En un acto sin precedentes, el Estado puede cuantificar la cantidad de personas nacidas en la provincia de Buenos Aires que carecen de partida de Nacimiento y DNI, a su vez, localizarlos y conformar un mapa de situación estadístico que hasta acá solo estaba en manos del tercer sector que trabajó seriamente en la temática .

 

Es justo señalar que sin ser escuchadas, las ONG especializadas venían indicando desde hace más de una década la dimensión de la problemática y la necesidad de incorporar esta demanda en la agenda pública, así como diseñar un plan integral que contemple la problemática en toda su dimensión.

 

De acuerdo al informe nacional “Los Indocumentados en Argentina: La cara invisible de la pobreza” elaborado en el 2012 por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, junto a iadepp, se pudo conocer que en todo el país 168.000 niños menores de 17 años eran indocumentados, encontrándose en la Provincia de Buenos Aires cerca del 40% del total de esa población.

 

Hoy es justo señalar que la provincia de Buenos Aires toma la delantera y marca un hito en esta deuda que el Estado mantiene con los que menos tienen. Un primer paso que vale la pena resaltar y una oportunidad para hacer las cosas bien. De acuerdo a la normativa vigente, los nacimientos se inscriben ordinariamente hasta los cuarenta días corridos de producidos. Vencido ese plazo, se permite inscribirlos “fuera de término” en los registros civiles correspondientes con intervención de la asesoría de menores hasta los doce años. Los mayores de esa edad deben iniciar un procedimiento judicial con trabas burocráticas y complejos procedimientos que llevan en muchos casos uno, dos o tres años para lograr una sentencia favorable.

 

El Gobierno nacional tiene en estudio una modificación de esta situación, elevando la edad para la resolución “administrativa” y un proceso de celeridad en los juicios de inscripción “fuera de término”. El derecho a la identidad aún no es para todos, pero de a poco podremos lograrlo, dependemos de la decisión política que en el caso de Vidal se hizo efectiva. Al parecer se puede, parece que se puede.

 

JORGE ÁLVAREZ   Concejal de San Isidro por la Unión Cívica

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