"Hay que sacarle la careta al abusador"

ENTREVISTA (Por Malena Montes) Magdalena Fernández detalló qué es "La marcha de las putas" que se realizará este domingo.

Jueves, 7 de Diciembre de 2017 - 11:40 hs

Por Malena Montes   @DraCasan

 

No, es no. Es la contra de “sí”. Son sinónimos de "no": jamás, nunca, de ningún modo, en absoluto, para nada. No pareciera un concepto difícil de entender, aunque la cultura de la violación que vive en el sistema hegemónico patriarcal parece indicar lo contrario.

 

Son muchas las organizaciones feministas que militan el concepto de “no”. A su vez, son muchos los machistas que atrasan y justifican su violencia con frases como “a las mujeres hay que insistirles”, como si eso fuera parte de un juego de seducción que, en realidad, es más perverso que romántico. En esa frase poco inocente, se esconde la cultura de la violación: un mundo donde rige la posesión desesperada del otro y donde los más vulnerables, como siempre las mujeres, no tienen otra opción que ser asesinadas cada 18 horas, o ser exigidas a cumplir un rol que no quieren, o vivir cuestionando nuestra propia belleza, o caminar en la calle tratando de pasar desapercibida de alguna mano perversa o de algún comentario egagrópilo.

 

La organización "La marcha de las putas", conocida como SlutWalk en inglés, nació en 2011 en Canadá, luego que el policía Michael Sanguinetti diera una conferencia de prensa y dijera que "para no ser violadas, las mujeres debían dejar de vestirse como puta".

 

Las mujeres, organizadas, no tardaron en reaccionar y fueron a la calle. Meses más tarde, la "marcha de las putas" se formó como organización y se expandió a otros países.

 

Desde 2011, se hace en Buenos Aires. Es una organización feminista que logró, hace un año y medio, abrir su Consejería y personería sobre abuso sexual totalmente gratuita. Funciona todos los domingos y cuenta con psicólogos, asistentes sociales y abogados. Es abierta a cualquier persona que quiera consultar

 

 

SECCIÓN CIUDAD dialogó con Magdalena Fernández, militante de la organización, quien explicó que "La marcha de las putas" es una organización sin fines de lucro y apartidaria que “busca concientizar a la sociedad sobre la cultura de la violación e inculcar la cultura del consentimiento”.

 

"La cultura del consentimiento nace como la necesidad de poner un concepto positivo que se contraponga a lo que nosotras llamamos cultura de la violación. Se refiere a toda la cultura que sostiene que las mujeres son histéricas, de que el hombre es por definición un ser que no se puede frenar y que tiene un deseo sexual que no puede contener", explica Magdalena. Además, remarca que la consecuencia de la cultura de la violación en la que vivimos "es que todo sea una excusa para disculpar al que abusa: si no es la hora, es tu ropa, tu comportamiento, las fotos; siempre hay una excusa que se construye a partir de la idea de que las mujeres y las femeneidades en general, son intrínsecamente culpables. En esa línea, sus cuerpos serían algo que 'incita al pecado'. En cambio, en esa visión, los varones son intrínsecamente 'depredadores'".

 

Ni la ropa ni las costumbres, nada justifica un abuso”, señalan desde sus redes, sus actividades y sus voces. Y Magdalena agrega: "Mi ropa no es signo de nada, ¿desde cuándo eso define lo que podés hacer con una persona? ¿En qué momento alguien tiene derecho sobre el cuerpo y la vida de otra persona? ".

 

Con la palabra “puta” en el nombre de su organización también apuntan a desterrar la violencia machista: "¿Cuántas veces y por qué te dijeron puta a lo largo de tu vida? A todas las mujeres nos dijeron putas por un montón de motivos, que poco tienen que ver con cobrar por sexo. En nuestra sociedad ser puta no es ser prostituta; en nuestra sociedad ser puta es ser mujer", dice Magdalena.

 

En esa línea, cuando no estás totalmente a merced del deseo masculino de turno, te convertís automáticamente en una puta. Es un concepto para humillar y degradar a la mujer, para cuestionar todo el tiempo su decisión: cómo se viste, por dónde anda, si quiso o no quiso algo, por todo.

 

El uso deliberado del concepto "puta" aclara que "se basa en la idea de que hay mujeres 'buenas' a las que nunca les va a pasar nada, y mujeres 'putas', a las cuales tendrían bien merecido lo que sea que les pase. Es tremendo".

 

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"La marcha de las putas" también busca "exponer la realidad sobre los abusos sexuales" bajo el lema del próximo festival “Alzá la voz, sacale la careta al abusador”. Allí, adelantaron que expondrán las últimas estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que rompe con la concepción de mucha gente de pensar al violador como un "enfermo": de todos los casos comprobados de abuso sexual, solo el 3% de los violadores tiene algún tipo de desorden o patología mental que pueda adjudicarse a una falla de percepción de la realidad o una patología de algún tipo; todos los demás pasan cualquier pericia psicológica, porque no tienen ningún problema.

 

Ello demuestra que no existe "un perfil de abusador" porque no son un grupo aparte, ni unos enfermos, somos nosotros, la sociedad. Son hijos sanos del patriarcado. "Nosotras pensamos que hay un montón de cosas que se mantienen porque la verdad es que da mucho miedo pensar que, realmente, cualquiera puede ser un abusador y cualquiera puede ser una víctima, pero es la realidad en la que vivimos", reconoce Magdalena.

 

Y reclama que "se piensa que los abusadores son locos o enfermos, pero nosotras usamos la metáfora del lobo: siempre te dicen '¿cómo no te diste cuenta?', 'no puede ser que sea una mala persona porque es vegano, porque tiene un perro, porque tiene familia, porque tiene hijos'; todos esos son mitos son los que queremos derribar. Los abusadores sexuales son simplemente personas que crecieron en un ambiente de impunidad. Nacieron sintiéndose dueños de los cuerpos de otras personas y, de hecho, muchas veces cometieron un montón de actos sin tener nunca consecuencias, como el caso de los abusadores del rock".

 

¿Cuáles son los mitos de la cultura de la violación? "Uno de los mitos dice 'si es fea, nadie la va a violar' o 'tiene que agradecer que la violen'. Pero esto no tiene nada que ver con el atractivo de quien viola ni de la víctima, porque es una cuestión de dominación y de poder. Para mí queda perfectamente claro cuando Boca le ganó a River, por ejemplo, y al otro día dicen 'uh, los re violamos'. Eso muestra que la sociedad tiene muy claro que la violación es una cuestión de dominación y de humillación, menos cuando sos mujer 'puta' y te lo ganaste".

 

 

El próximo domingo 10 de diciembre, realizarán el VI Festival de la Marcha de las Putas de Buenos Aires. Será de 14 a 19 en Tierra Violeta, Tacuarí 538. Ese es un espacio de festejo pero también de lucha, donde se podrá escuchar bandas en vivo como Cam Bezkin, Chicha Bungle y Choca Ocampo y Chocolate Remix.

 

También habrá charlas sobre manipulación emocional y talleres sobre defensa personal y empoderamiento físico.

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