Como detectar "servicios" en las marchas

INVESTIGACIÓN (Por Malena Montes) La marcha por Santiago Maldonado dejó muchas dudas sobre el accionar de la Policía y los rumores sobre "servicios" que actuaron para generar caos y correr el rumbo del reclamo.

Martes, 19 de Setiembre de 2017 - 06:36 hs

Por Malena Montes @DraCasan

 

El viernes 1 de septiembre, aproximadamente 250 mil personas se reunieron en Plaza de Mayo e inmediaciones para reclamar por la aparición de Santiago Maldonado, un joven desaparecido desde el 1 de agosto, luego que la Gendarmería Nacional reprimiera al grupo de mapuches con el que estaba protestando por la apropiación de sus tierras.

 

La marcha en la Ciudad de Buenos Aires comenzó de manera pacífica a las 17, y tuvo su auge alrededor de las 19, cuando el hermano de Santiago, Sergio, leyó en un escenario montado en la plaza un documento exigiendo al Gobierno esclarecer el caso. Ese documento también responsabilizó a la fuerza de Seguridad Nacional que estaba el día que Santiago desapareció, es decir, a la Gendarmería Nacional, a quién muchos ojos apuntan desde entonces.

 

Llegadas las 20, el centro porteño estaba casi deshabitado. Solo quedaban algunos puestos de comida y fotógrafos de medios de comunicación independientes que retrataron desde temprano la escena angustiante que se vislumbraba en la cara de los ciudadanos, que no pudieron evitar pensar que, ese mismo reclamo, hicieron hace más precisamente 41 años.

 

Sin embargo, el final del encuentro terminó siendo el centro de todo el asunto: la Policía Metropolitana empezó a reprimir y detener a supuestos “manifestantes” que arrojaban piedras a los agentes, incendiaron tachos de basura y rompieron locales comerciales de la zona. Rápidamente, los medios de comunicación mostraban las imágenes, incomprensibles para cualquiera que haya asistido ese día a la marcha que había terminado a las 20.

 

Pero no todo queda en el terreno de lo inexplicable cuando se piensa en lo que en la jerga policial y política se llama “servicios”, definido como personas que se infiltran en las marchas para obtener información y para “actuar”, según sea necesario por la circunstancia.

 

Los servicios fueron y son utilizados por todos los gobiernos democráticos. Se dice incluso que Néstor Kirchner era quien más contaba con este recurso, bajo la idea de “investigar” a las personas que asistían a las marchas. Es decir, los servicios actúan como informantes del Gobierno.

 

Son personas instaladas en las entrañas del poder, que utilizan fondos e instrumentos asignados por el Estado para perseguir o extorsionar, fuera de cualquier marco legal. Es un elenco que existe en todas las administraciones, y que el parlamento vota “a ciegas” todos los años para asignarles recursos. Estamos hablando aquí de la ex SIDE, más reciente AFI, que se dice cuenta con “espías” que siguen de cerca a políticos, empresarios y hasta futbolistas como Lionel Messi.

 

EL CASO STIUSO Y LA APARICIÓN MEDIÁTICA DE LOS "ESPÍAS"

 

El caso que más dejó en evidencia este tipo de actividad fue el de Antonio Stiuso, el nombre que más resonó aquel 18 de enero cuando el fiscal Alberto Nisman apareció muerto en el baño de su departamento, luego de denunciar a la entonces Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, por encubrir el caso de la AMIA.

 

Cuando el Fiscal apareció sin vida en el baño de su departamento, el rumbo del país cambió para siempre. Incluso hay quienes sostienen que fue la bala que terminó de matar la continuación del kirchnerismo en 2015. Sin embargo, también nos dejó una pista interesante sobre los servicios de inteligencia: Antonio Stiuso.

 

Este integrante de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), hoy mutada en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), trabajaba para Cristina Kirchner. Cuando sucedió el caso Nisman, Stiuso se dió a conocer, una de las maniobras que supuestamente realizan los servicios para asegurar su vida: muestran su rostro y se hacen “famosos”, a fin de visibilizar cualquier "represalia" que, eventualmente, pudiera pasarles. 

 

CÓMO DETECTAR UN "SERVICIO" EN UNA MARCHA

 

Podría decirse que hay dos tipos de servicios. Los tipo “elite” que rondean oficinas gubernamentales, o venden adaptadores en la calle para “seguir” gente; o los de una posición más territorial o “callejera”, los que se infiltran en marchas populares.

 

La idea de utilizar servicios en las marchas está basada en correr el argumento central por el que se hizo -en el caso de la marcha del 1 de septiembre para pedir por Santiago Maldonado- con el objetivo que los medios de comunicación y la clase política pueda expresarse en torno a eso y no dar respuesta al reclamo central.

 

Lo que sucedió en la marcha por Santiago Maldonado demuestra claramente este argumento. El reconocido periodista con larga trayectoria en asuntos policiales, Antonio Lizzano, publicó cinco días después un documento exclusivo que circuló -ni más ni menos- en la Legislatura porteña y que demuestra, lo que él llamó luego, la “represión premeditada”.

 

Según el documento, días antes de la marcha, el viernes 25 de agosto, la Policía emitió la “Orden Interna Reservada 17”, que estaba destinada “para conocimiento y estricto cumplimiento de los jefes y segundos jefes de División, jefes de Grupos Operativos, jefes de Batallón y jefes de servicio de los departamentos subordinados”. Algo que demostraría que la Policía ya sabía cómo iba a actuar en hechos que iban a suceder, en realidad, una semana después.

 

Lizzano publicó: “A continuación, se reproducen los puntos 4, 5, 6 y 7 de la orden que la superioridad le bajó a toda la estructura y que demuestra que la Policía estaba preparándose para algo que nadie sabía que iba a suceder:

 

4) Aumentar el nivel de seguridad mediante la afectación de Grupos de DISPERSIÓN que actúen como elementos de reacción en apoyo de las respectivas Guardias de Prevención, ya sea ante demostraciones / manifestaciones o bien ante ataque exterior o incendio u otro estrago.

 

5) Acrecentar la observación para la detección temprana de artefactos improvisados incendiarios, explosivos, intimidatorios, etc. por parte de la Guardia de Prevención y –si se implementaran– por patrullas perimetrales. En caso afirmativo, activar aviso, evacuación y solicitud de personal idóneo, tomando como directriz hasta que se elabore curso de acción superador, el contenido de la O.D.I. 100 en uso en la Policía Federal Argentina.

 

6) Deberá instruirse repetidamente al personal de la Infantería Ligera del D.O.U. respecto de su propia seguridad en las paradas y vigilancias ante posibles acometimientos o ataques destinados a la sustracción de armamento, equipo de comunicación, credencial, etc. o la privación de su libertad a modo de represalia ante el esgrimido argumento de los organizadores y eventuales perpetradores, de casos de desaparición forzada de personas, ‘gatillo fácil’ pretendidamente causados por FFPP y FFSS, por la posibilidad de ser blancos rentables de células anarquistas que desconocen la autoridad del Estado y ven al personal policial como exponente del mismo en la vía pública. Deberán extremarse los recaudos para que estén mutuamente comunicados en objetivos próximos, atentos a poder modular ‘en prioridad’ a la Sala de la DGO para requerir asistencia o apoyo. Llegado el caso de una escalada de hechos como los descriptos, deberá evaluarse la cobertura de objetivos en binomios tendiendo a que no sea destacado personal femenino solo. Los Supervisores y Oficiales de Dirección intensificarán los controles en apoyo, recordando tal directiva y estimulando al personal a que eleve su grado de atención y detección de conductas sospechosas en su área de influencia.

 

7) Idéntico proceder cabe para el personal afectado a la cobertura del área Plaza de Mayo, que si bien nunca debe actuar aislado, habida cuenta de los antecedentes de intrusión en la Casa de Gobierno y nivel de amenaza e intimidación pública alcanzados a la fecha, deberá ajustar su proceder.”

 

LOS "SERVICIOS" EN LAS MARCHAS

 

Este año hubo infinidad de marchas contra el Gobierno de Mauricio Macri, aunque no todas terminaron en este tipo de comportamientos extraños. La primera que sembró dudas fue la del Día Internacional de la Mujer, que se parece mucho a lo que sucedió con la de Santiago Maldonado. Ese 8 de marzo, finalizada la marcha, un grupo de personas no identificadas comenzaron a generar disturbios que impulsaron a que la Policía justificara su represión. Quedaron detenidas e incomunicadas alrededor de 25 mujeres, la mayoría periodistas, que tras su liberación declararon lo irracional y ridículo de lo sucedido, puesto que solo estaban cubriendo mediáticamente los hechos. Incluso la Policía detuvo a mujeres que estaban comiendo una pizza a cinco cuadras de los hechos y que no habían participado de la marcha.

 

Laura Arnés, periodista de Página 12 arrestada ese 8 de marzo, declaró que había “policías de civil” o personas que “no pudo identificar”, resaltando lo extraño del comportamiento de estas personas que no pudo definir si era un manifestante o un agente policial. ¿Servicios?

 

Otro aspecto interesante de la marcha por el Día de la Mujer fue la aparición de un joven con la bandera del Vaticano, cuestionando la marcha en la puerta de la Catedral, donde ardió un fuego de, podría decirse, diez centímetros, como se ve en las fotos. ¿Destrozos?

 

Luego, se comprobó que el joven trabajaba para la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Y aunque los medios intentaron decir que mujeres atacaron al “pobre” joven, los videos lo contradijeron: con tranquilidad y respeto le piden que se vaya.

 

En la manifestación por Santiago Maldonado sucedió algo muy similar, donde fueron detenidas 31 personas al “voleo” y los dejaron incomunicados por tres días. Según la información que publicó Antonio Lizzano, existe una grabación de la Policía en donde una autoridad superior le ordena al personal que “hay que detener gente”.

 

En la grabación se escucha textualmente lo siguiente: “Hay que hacer la corrida y lograr detenciones, lograr detenciones. Vamos a hacerlo con las brigadas, el GAM 1, el GAM 2 y usted, que va a llegar con el personal de urbano para dar apoyo a las detenciones”.

 

“Esta orden comenzó a ejecutarse mucho antes del inicio de los incidentes. Está probado en la causa que se detuvo a personas a seis cuadras de Plaza de Mayo cerca de las 20. Esto se comprobó por un ticket de compra en una pizzería de uno de los detenidos que ni siquiera participó de la marcha”, redactó Lizzano.

 

En ambas situaciones, la mayoría de los detenidos son trabajadores de prensa independiente, que son atacados violentamente, mientras que las cámaras de los medios hegemónicos permanecen intactas. Una imagen transmitida por la señal TN de la marcha por Santiago lo resume todo: una joven sacaba fotos y fue atacada con una patada por la espalda por un efectivo policial.

 

 

El testimonio de Cristian Vázquez aclara mucho el panorama sobre el accionar policial y de los "servicios" en la marcha por Santiago. Cristian fue uno de los detenidos que habló luego en Futurock y dijo que “estaba filmando a policías pegándoles a mujeres, me rociaron gas pimienta en la cara y me llevaron”. Lo insólito es que Cristian ni siquiera participó de la marcha, sino que salió de su trabajo para tomar el subte y empezó a filmar lo que él consideró como “cosas inhumanas”: policías pegándole a mujeres, aprensando gente “porque sí” y mucha “locura”, según sus palabras.

 

Vázquez también contó que cuando lo subieron a la patrulla, muchos de sus “compañeros” de detención no quisieron dar sus nombres, y un policía contestó: “¿Qué quieren? ¿Ser el próximo Santiago Maldonado?”. Incluso cuenta que el camión de la Policía dio vueltas una hora por Plaza de Mayo, en una especie de “cacería” de gente, “hasta llenar el camión”, como contó que decían los agentes.

 

Cristian Vázquez también se refirió a la “gente infiltrada” en la marcha: “Cuando estaba en Plaza de Mayo se acerca un tipo y empieza a gritar solo ‘dale loco hay que hacer quilombo’. Cuenta que se acercó una persona a decirle que "no queríamos nada violento" y él "nos seguía incitando". "El tipo gritó en un momento ‘vengo por el gas’ y se fue, no lo vi más. Estaba vestido con jean y una campera. Después había otra persona que saltaba la valla, hablaba con la Policía y volvía, iba y venía, eso también me llamó la atención”.

 

El relato de Cristian Vázquez se puede comprobar concretamente con el video que logró subir al canal YouTube. Es que Cristian eligió transmitir en vivo por Facebook la escena del horror, logrando así que aunque le arrebataran el teléfono, no perdiera el video. Como se puede observar en él, los últimos minutos son las imágenes de cuando lo apresaron a él.

 

Audio de Cristian Vázquez en Futurock

 

 

SECCIÓN CIUDAD se comunicó con otro periodista que denunció el uso de “servicios” el día de la marcha por Santiago Maldonado. Por cuestiones de seguridad, eligió permanecer en el anonimato, y expresó lo mismo que dijo en su cuenta de Twitter @asberserker el día de la marcha: “Contratan pendejos de la “familia” policial, en negro, y les aseguran zona liberada”, comenzó en su hilo de tuits. A continuación, explicó, según él, cómo detectar un "servicio":

 

1. Los servicios no se conocen, pero se reconocen entre ellos: "el Tucu Ramón Arias", "Silvina Luna", y otros. Códigos Q.

2. Cuando activan, agitan solos o en grupitos. Son demasiado amistosos además.

3. Te preguntan si conocés a tal o cual, te hacen confidencias. Te tiran de la lengua. Si no va, buscan a otros.

4. Los services van a un lugar definido y se mueven dentro de un radio. De un QTH.

5. QTH y QRA. QTH en la jerga es tu “objetivo”: un lugar que vigilás. QRA es tu identificación. QSL es “afirmativo”.

6. Por supuesto que los services no usan esos códigos así. Preguntan ¿tenés hora? Y con eso si respondés un lugar, saben que sos service.

7. Lo mismo para los otros códigos. QSL, que es “sí”, puede ser “sobra lugar allá” o cualquier otra cosa. Presten atención a lo que se habla.

8. Generalmente son pendejos y no muy brillantes, por lo que las charlas muchas veces no tienen demasiado sentido. Además miran mucho. Relojean.

9. Casi siempre van de vaqueros con cinto. ¿Por qué? Si necesitan hacer un cordón, tienen cómo agarrarse entre sí.

10. Los que van con otro pantalón son los que primero “agarra” la policía. Se los llevan primero porque son los iniciadores. Los mecheros.

11. Los de camperita o camperón siempre llevan: teléfono, precintos para esposar, la chapa y un fierro del 22.

 

Alguna de las imágenes que publicó la señal TN muestra a los llamados servicios. El periodista que transmitía la represión -para TN, “incidentes”- dijo que los que incitaban a los agentes de la policía gritaban “muerte al Estado, arriba la anarquía”, una consigna extraña siendo que el reclamo que originó el encuentro fue por la aparición de Santiago Maldonado. En el video, también se observa que los “incitadores” están vestidos exactamente como describió el periodista en su cuenta de Twitter: se ven dos columnas de personas, unas con jean y otras con pantalones negros que “encaran” a los agentes. Todos tienen mochila y se abalanzan hacia la Policía sin siquiera dudarlo. No son más de diez o quince personas.

 

 

Además, explicó qué hacer cuando se detecta un servicio:

 

Miralo fijo. Acercátele. Si se va, es service, quedatetranqui.

Si alguien que no conocés se te acerca y te empieza a preguntar cosas, mandalo a la mierda y gritá “guarda que este es servicio”. La gente, avivada de que hay infiltrados, no va a dejar que pase nada raro. Y si se va, perseguilos. Gritá, señalalos. Y si hay orgas grandes con coordinadores, avisales. No van a dejar que entre, o por lo menos lo van a revisar si se hace el boludo.

Si sospechan, tanteen disimuladamente al que lleva campera en un día para no llevarlas. Abajo llevan kevlar.

NO VAYAN a marchas si no es en grupo. Fílmense entre ustedes y traten de subirlo a YouTube. Muestren que van sin nada. Digan DNI y nombre.

 

SECCIÓN CIUDAD también habló con Horacio Ríos, un reconocido militante peronista que fue parte de montoneros y cuenta con una vasta experiencia en el uso de servicios o “sérpicos” como él los llama. En diálogo con este medio, explicó que “hay muchos métodos porque hay muchos tipos de sérpicos”.

 

“Existen los servicios que te acompañan silenciosamente en la manifestación y luego informan sobre el clima social, sobre qué impera en la manifestación y nada más. Pero hay otros que vienen a romper las movilizaciones”, sostiene.

 

Ríos participó de la marcha del 1 de septiembre y aseguró ver a un grupo de personas gritando “uno, uno, uno”, y señaló que las frases cortas son las consignas que eligen los servicios para reconocerse entre ellos.

 

Además, al igual que el periodista Berserker de Twitter, Ríos coincide en que una de las formas para que los Policías reconozcan a sus servicios es pedir por su DNI. “A cuatro cuadras me frenó un cana. Me dijo: «señor, su DNI». Le dije «el señor está en el cielo». Seguí caminando. Service'stricks”, tuiteó Berserker.

 

La sospecha y el enigma crece aún más si se cuestiona por qué en las sucesivas marchas contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, llamadas “cacerolazos”, no sucedió este tipo de cosas. Ni en las marchas a favor del campo en 2008. Pero sí suceden en la del 13 de julio en PepsiCo, o cuando se reclama porque hay una desaparición forzada, o por los derechos de las mujeres.

 

La represión policial es evidente y el informe que circuló un mes antes en la Legislatura porteña demuestra la existencia de servicios que actúan para que luego Clarín y La Nación titulen en sus portadas que hubo 31 detenidos y no que 250 mil personas reclamaron por una desaparición forzada; o para que el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta los culpe por pintar cuatro paredes, o lo que él llama el Cabildo. Será que la historia mucho no le afecta, ya que el Cabildo fue el mismo lugar donde el pueblo se manifestó ese 25 de diciembre de 1810 y marcó nuestro destino como Nación para siempre. Todos los historiadores coinciden en los “destrozos” que se realizaron ese día mientras se discutía en el Cabildo. ¿Se imaginan que nuestra historia hubiera sido contada a partir de la indignación por cuatro paredes pintadas y no por argumentos que planteaban que debíamos ser libres como pueblo? ¿Se imaginan a Mariano Moreno diciendo que primero había que utilizar la plata del tesoro de Potosí para limpiar las calles, antes que para alimentar a los negros y criollos sumidos en la miseria?

 

¿Dónde está Santiago Maldonado?

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